ISSN: 2992-7781
REVISTA DE LITERATURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL ESTADO DE MÉXICO

 

Descripción del mundo

Demian Marín

 

 

Tal vez el título del libro Opisanie swiata (Antílope, 2017) no les diga nada a los lectores hispanohablantes, porque se trata de una expresión en polaco que significa «descripción del mundo». Curiosamente, también es la frase con la que los polacos dieron nombre a las obras escritas por el marinero veneciano Marco Polo, las que en nuestra lengua se conocen como Los viajes de Marco Polo. Este título que la brasileña Veronica Stigger eligió para su novela es más que acertado, porque la obra es la narración de un viaje, y en este viaje se describe al mundo.

La novela inicia cuando un hombre recibe la noticia de que tiene un hijo que no conoce. No hay mucha descripción, y no se requiere. Sólo sabemos que el hombre es polaco, que se llama Opalka y que decide emprender el viaje hacia Brasil para conocer a su hijo. En el camino se encuentra con un turista, llamado Bopp, quien lo acompañará en esa travesía.

La serie de peripecias que ocurren a Opalka y Bopp rayan en lo absurdo, pero la autora sabe llevar a buen puerto la narración, porque es justo esta estética del absurdo el motor principal de la novela. Cuando uno la lee, se remite a Beckett, a Ionesco, pero también a Kafka y a Camus. Los sketches que conforman la novela, semejantes al famoso pastelazo del payaso de circo, ocultan una profundidad inaudita, que confronta al lector y lo mueve a la reflexión en lugar de la risa.

Mención aparte merece la escena en la que los pasajeros más jóvenes del barco en el que viajan los protagonistas tratan de elevar un papalote gigante en forma de elefante. La referencia al cuento «El elefante», del polaco Slawomir Mrozek, es muy clara. En ese cuento, las autoridades de un zoológico deciden sustituir al ser vivo por uno de goma. La cosa resulta mal, porque un vendaval se lleva volando al paquidermo.

El viaje que narra se enriquece con la variedad de culturas que se representan por medio de los personajes fortuitos, los pasajeros, quienes se ven forzados a relacionarse entre sí, con sus diferencias y enfoques propios, mientras dura la travesía por el Atlántico. Además, la autora nos deleita con frases, fotos, folletos publicitarios de la época, que enmarcan la historia y le dan mayor sentido a la intención de lograr una «descripción del mundo» de un moderno Marco Polo, que descubre las maravillas en lo absurdo de la vida cotidiana.

La traducción impecable de Paula Abramo también es otro punto por resaltar. La novela cobra un nuevo sentido, sin perder la esencia que le imprime la autora en portugués.

En suma, Opisanie swiata vale la pena ser leída. Se recomienda hacerlo, sobre todo, mientras el lector mismo está viajando. La novela lo llevará a cambiar el enfoque de su propio viaje.