ISSN: 2992-7781
REVISTA DE LITERATURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL ESTADO DE MÉXICO

Elena Gómez (Ciudad de México, 1970). En 2017 ganó el primer lugar de cuento infantil en el concurso del Estado de Coahuila-Fundación PAPE, con Zapalinamé. Fue becaria del PECDA en 2018 con el proyecto “Mascotas [generación X]”. Aparece en diversas antologías, como Cartografía a dos voces (Fundación PAPE e Instituto Municipal de Cultura de Saltillo, 2016), Estos son mis papeles (Seminario Amparán y SEC, 2016), Resonancia en acción (ComuArte, 2017), Mujeres poetas en el país de las nubes (Centro de Estudios de la Cultura Mixteca, 2017) y Villa Diodati (Seminario Amparán y Cerdo de Babel, 2020). Ha publicado en Replicante, Blog del Seminario Amparán, Asociación Canadiense de Hispanistas, Carruaje de Pájaros y en Acequias. Forma parte del taller de poesía de la revista Grafógrafxs.

 

POEMA A PARTIR DE UNA FOTOGRAFÍA

 

 

Papá estaciona la vagoneta en la Alameda, frente a la Fuente de las Ranas. Bajamos del carro. Mamá y papá caminan a paso lento por los corredores de adoquín. Nosotros jugamos carreritas hasta la esquina. Repetimos tres o cuatro veces la carrera. Vemos un globero. Corremos a pedir dinero para comprar globos. Mi hermana y yo pedimos dos llenos de helio. Mi hermano prefiere comprar una pistolita de salva. Se acaba el juego en la Alameda. Subimos al carro. Yo salto el asiento y me acomodo en el compartimiento trasero. Mi hermana y mi hermano van sentados en el asiento. Mi hermanito bebé viaja en el regazo de mamá, en el asiento del copiloto. Papá enciende el motor. Los globos flotan dentro del auto; están pegados al techo. Mi hermano dispara su pistola de salva. Los globos explotan. La cara de mi hermano, las manos de mi hermana se queman. Un miedo animal me invade cuando escucho detonaciones.

 

 

DOS POEMAS

 

El mercado financiero de derivados

cambia con la pandemia covid

ahora compras a precios spot

precio forward

energía eléctrica

agua

al igual que tomates guaje

o granos de maíz

El pequeño punto azul es 70% agua

Nuestro cuerpo es 80% agua

Si juntáramos toda el agua

del planeta obtendríamos una esfera

de 1 350 km de diámetro

que es un agua disponible de 1 386 millones de km cúbicos

97.5% salada

2.5% dulce: 67.7% en permafrost / 30% bajo la superficie / 3% en ríos y lagos

.007% disponible para consumo humano

Si ↑D mundial de H2O en un 40% para 2050 →escasez→↑muerte por diarrea, cólera, hepatitis

Si ↑D mundial de H2O →cambios en los movimientos de trashumancia

Si ↑D mundial de H2O →GUERRAS DEL AGUA

Cada bípedo requiere 100 litros de agua diaria

para consumo e higiene

Si tenemos tantos como 7 mil millones de personas

Calculamos: 7,000,000,000 * 100 = 700,000,000,000 requerimiento diario

Mientras pienso en eso

miro por la ventana cómo don Pepe 

lava su troca verde a manguerazos

 

 

Mi abuela Altagracia solía 

en la década de los cincuenta

cortar membrillos de su huerta

en Torrecillas y Ramones

Ella y sus seis hijas juntaban 20 rejas con 20 kilos cada una

limpiaban la pelusa de cada fruta

que lavaban 

cocían en un cazo de cobre por una hora

montaban un molino chino de metal

con moledor de madera

en el que metían la fruta para machacarla

para extraer la pulpa

que salía por los orificios del molino

simulando lombrices de 3 mm de espesor

Al término

pesaban la carne

Por cada kilo agregaban uno de azúcar

En el cazo cocían meneaban sin parar con una cuchara de palo

para evitar que brincara la fruta molida

La cocción terminaba cuando era posible

ver el fondo de cobre

En ese punto se vaciaba la cajeta de membrillo

en los moldes de madera para hacerla maquetas

se dejaban secar por varias semanas

luego se vendían a amigos y familiares

la ganancia no era mucha

y el motivo principal de esa actividad 

era evitar que la fruta se echara a perder

La tía abuela Ofelia

no usa molino chino

muele en su Moulinex manual

y en un par de horas sin ayuda

tiene la cajeta lista

Una lata de dulce de membrillo La Costeña

de 700 gramos cuesta 40.53 pesos

El ate de membrillo marca Gourmet

de 500 gramos cuesta 59 pesos

Una tarde acordándome de las manos gruesas de mi abuela

de su forma de decir pelusa de membrillo