Cinco poemas del libro
Clase 75
Alberto Cisnero
2-
te escribí un poema, te escribí
un secreto. una flor mustia entre
las manos, otro objeto de mercancía
con el don adquirible de guardar
silencio, para cuando esté bajo
la tierra. y ojalá que el mundo siga
andando dentro de esas pocas
líneas juntas. tan sólo dos lugares
distintos pero igualmente cercanos.
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6-
este no es otro recuerdo ufano,
pero eso fue entonces, todavía
presto en el libro viejo de nuestra
cabeza, mientras se derruye
el medio ambiente en tiempo real,
y anotamos tal vez sí, tal vez no,
lo que solemos captar tras el confort
del sentido, ambos lados de la hoja:
acudió a nuestros labios una línea,
conciliamos un argumento impar
y comenzó oficialmente nuestro
romance; dulces y alegres cuando
los astros querían.
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15-
decimos tren del oeste para decir
esta es nuestra historia y nuestro
retrato es este, pero no lo canto
por eso. ahora la tarde se diluye
o es la última claridad del día (luz
de mercurio en el andén y hojas
amarillas en la polvareda lejana).
es otro recuerdo de amor. y añado
un reclamo por el funesto servicio
público del transporte ferroviario.
porque fue la última vez que la vi
y porque ya no me quiere más.
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25-
creo que te escribí un poema
en papel de carta, plenamente
drogado y urbano, donde a rapto
constante nos moja la lluvia
y el viento golpea, acaso fuese
abril o septiembre (las leyes
del país otorgan derecho
a respuestas de opción múltiple
en nuestro cerebro) y puede
colegirse que algo se esfuma
al final de cada estrofa y brilla
en su estado de bienestar,
en su encantación, fugaz,
un punto lejano. vamos a morir
más viejos y más enfermos.
sí, ahora también lo sabemos.
primero había que besarse,
también fue consignado.
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36-
se ocupan de letras, contribuyen
al desarrollo de ellas, de las secuelas
literarias y de sus domas, literatos
de acuerdo con cualquier criterio,
llevan una existencia reflexiva,
lejos de la ciudad, para desarrollar
sus dones y los secretos del canto,
la belleza de los días idos, a veces
dejan de saludar a viejos amigos
y conocidos (los que se enojan
con ellos), dicen, invariablemente,
su nombre no me viene a la memoria
en entrevistas o charlas omitiendo
mencionar colegas vivos, nunca
han murmurado y no lo harán otra vez,
con disciplinada pluma registran
la clave del misterio, la montaña
y el río. demasiado poco leídos
por viejos amigos y conocidos
(prefieren elogiarse a tener que leerse
o escucharse), confían en la idea
de que siempre, en el último momento,
hallarán la gracia y la salvación.
Nota de Jorge Aulicino
En el tramo presente de su prolífica obra Cisnero se aboca al recuerdo. Un trazo grueso une, en los planos de su memoria, una de las etapas más dolorosas del país —la Argentina— y la parte escarpada y trabajosa, no pocas veces sufriente, de la edad humana. Clase 75 significa “estoy casi en los cincuenta y soy este producto de ellos”. Cada alusión se superpone a las otras, y ninguna es redundante. El íntimo plano, junto con el político, el social, el metafísico, se incrementan en un roce continuo en esta lengua áspera, precisa, material y sin embargo flexible hasta casi vaporizarse. Cisnero detiene el vértigo increíble de la cuarta parte final del siglo anterior y el comienzo del milenio, cuando la historia enterró de apuro cuerpos e ideas y estalló en una aceleración con olor a fuego. Así, desde las primeras líneas de este poemario, la literatura —lo que decir se puede— aparece en un concreto paisaje (“el viento mecería achiras / sobre la margen del asfalto, / restos de caucho, tizne”). La épica es aludida como un discurso derrotado: “¿mantuvimos las apariencias / tras los elementos figurativos / del lenguaje para con la derrota / librarnos de la derrota?”. Tiene apariencia de almanaque, de borrador, aunque con estrofas rectangulares la misma se recupera, y es ella la de una noticia hilvanada en la locura del hogar y los piquetes: locura de sobrevivir a ese margen que devora la historia desde implacables pantallas y hechos dinámicos, brillantes, sonoros y confusos. Un hito será este libro como eje de un tiempo socialmente marginal y políticamente medular.
Alberto Cisnero (La Matanza, Argentina, 1975). Entre sus libros más recientes se encuentran Todos queremos ser hallados (Barnacle, 2023), 40 años: urnas, cuerpos y leyes (Barnacle, 2023), Clase 75 (Barnacle, 2025).