Comprendí a Clarice
Flávia Andrade
Descubrí sin querer
Que la tinta del poeta es su propia sangre
Quien no sangra no hace poesía
No se rompe el pecho con furia, dolor o amor
La escritura
Se vuelve la más pura y carnal
Catarsis
Intensa
Pura y visceral
Terapia
Más cara y gratuita
Que todos y cualquier
Confesionario
Travestido de diván
¡Comprendí a Clarice, finalmente!
Escribo porque lo necesito
Traducción de Sergio Ernesto Ríos
Flávia Andrade (São Paulo). Doctoranda en Psicología por la USP. Es autora del libro A Cidade do tempo cão e outros poemas de fissuras (Editora Patuá).