ISSN: 2992-7781

Cuatro poemas de Metamorfosis

 

Zhao Lihong

Filosofía de la cortina

¿Camino hacia la vida?

¿O la vida camina hacia mí?

Entre la vida y yo

¿Hay un túnel que nos conecta?

¿Quién puede responder

A una inquietud abstracta tan absurda?

Contemplo las tímidas cortinas

En su estampado hay

Peces en el agua

Pájaros en las nubes

Desde lo Inexplicable, alguien pregunta:

¿Nadan los peces hacia el agua?

¿O las aguas los inundan?

¿Vuelan los pájaros al cielo?

¿O el cielo se desploma sobre los pájaros?

¿El viento entra por las ventanas?

¿O las ventanas recolectan el viento?

Cuando el viento amaina

La cortina es una pintura solemne

Cuando regresa el viento

La cortina se inclina cortésmente, retirándose

Para convertirse en bailarina refinada

Lo veo claramente

Las cortinas estancadas esquivan a los vientos militantes

¿Soy pez o agua?

¿Soy pájaro o cielo?

¿Soy la cortina estancada?

¿O el viento que la eleva?

¿Soy la vida?

¿O la vida me es?

Frente a la ventana cerrada

La cortina está muda

El viento corretea fuera de ella

La cortina lo escucha

La cortina está quieta

 

 

Ebrio

Ebrio del viento

Ebrio del perfume de una flor

Ebrio de luz

Ebrio de un halo solar

Ebrio de noche

Ebrio de eclipse lunar

Ebrio de vino

Ebrio de confusión

Ebrio de amor

Ebrio de ganas

Ebrio de fantasía

Ebrio de desesperación

Ebrio de ebriedad

 

 

 

Amigo muerto

En la oscuridad, un claro amanecer

Doblado sobre el fino velo de la noche

Penumbra al amanecer

Amanecer bañado en tinta

Apareciste en el crepúsculo

Como una estatua sumida en sus cavilaciones

De pie en un callejón angosto

De mi camino

No hubo alegría en este reencuentro tan ansiado

Parecía que nos hubiéramos separado ayer

Una sonrisa reflexiva

Grabada en unos labios apretados

Ojos que parpadearon

Bocas que se movieron

Pero ninguna palabra apareció

Deberíamos repetir las preguntas:

¿Dónde estás?

¿Adónde vas?

Nos lo preguntamos tantas veces

Pero nunca llegamos a una respuesta precisa

 

 

 

Esperar o no esperar

No salgas de casa

No mires, no escuches

Solo espera

Y tampoco esperes

Vacía cada pensamiento

Sencillamente, deja que el corazón tome asiento sin prisa

El mundo que se alejó

Regresará a mi alma desierta

Silenciosamente

Amorosamente

Reaparecerá en las llanuras de mi corazón

Puedo elegir

Esperar o no esperar

Pero el mundo no tiene alternativa

Solo puede, resignadamente

En mi borroso campo de observación

Lentamente, llegar a existir

 

Versión de Marisa Martínez Pérsico desde el inglés

 

 

 

Zhao Lihong (Shanghái, China, 1952). Poeta, ensayista y novelista. Se graduó en la Universidad Normal de China Oriental en 1982. Es autor de más de cien poemarios, textos de prosa y novelas. Ha recibido diversos reconocimientos, como el Premio a la Contribución Destacada de Shanghái en Literatura y Arte (2014), el Premio Internacional de Poesía Mihai Eminescu en Rumania (2019) y el Premio Internacional de Literatura Bing Xin (2024). Sus obras se han traducido a varios idiomas.