Cuatro poemas de Metamorfosis
Zhao Lihong
Filosofía de la cortina
¿Camino hacia la vida?
¿O la vida camina hacia mí?
Entre la vida y yo
¿Hay un túnel que nos conecta?
¿Quién puede responder
A una inquietud abstracta tan absurda?
Contemplo las tímidas cortinas
En su estampado hay
Peces en el agua
Pájaros en las nubes
Desde lo Inexplicable, alguien pregunta:
¿Nadan los peces hacia el agua?
¿O las aguas los inundan?
¿Vuelan los pájaros al cielo?
¿O el cielo se desploma sobre los pájaros?
¿El viento entra por las ventanas?
¿O las ventanas recolectan el viento?
Cuando el viento amaina
La cortina es una pintura solemne
Cuando regresa el viento
La cortina se inclina cortésmente, retirándose
Para convertirse en bailarina refinada
Lo veo claramente
Las cortinas estancadas esquivan a los vientos militantes
¿Soy pez o agua?
¿Soy pájaro o cielo?
¿Soy la cortina estancada?
¿O el viento que la eleva?
¿Soy la vida?
¿O la vida me es?
Frente a la ventana cerrada
La cortina está muda
El viento corretea fuera de ella
La cortina lo escucha
La cortina está quieta
Ebrio
Ebrio del viento
Ebrio del perfume de una flor
Ebrio de luz
Ebrio de un halo solar
Ebrio de noche
Ebrio de eclipse lunar
Ebrio de vino
Ebrio de confusión
Ebrio de amor
Ebrio de ganas
Ebrio de fantasía
Ebrio de desesperación
Ebrio de ebriedad
Amigo muerto
En la oscuridad, un claro amanecer
Doblado sobre el fino velo de la noche
Penumbra al amanecer
Amanecer bañado en tinta
Apareciste en el crepúsculo
Como una estatua sumida en sus cavilaciones
De pie en un callejón angosto
De mi camino
No hubo alegría en este reencuentro tan ansiado
Parecía que nos hubiéramos separado ayer
Una sonrisa reflexiva
Grabada en unos labios apretados
Ojos que parpadearon
Bocas que se movieron
Pero ninguna palabra apareció
Deberíamos repetir las preguntas:
¿Dónde estás?
¿Adónde vas?
Nos lo preguntamos tantas veces
Pero nunca llegamos a una respuesta precisa
Esperar o no esperar
No salgas de casa
No mires, no escuches
Solo espera
Y tampoco esperes
Vacía cada pensamiento
Sencillamente, deja que el corazón tome asiento sin prisa
El mundo que se alejó
Regresará a mi alma desierta
Silenciosamente
Amorosamente
Reaparecerá en las llanuras de mi corazón
Puedo elegir
Esperar o no esperar
Pero el mundo no tiene alternativa
Solo puede, resignadamente
En mi borroso campo de observación
Lentamente, llegar a existir
Versión de Marisa Martínez Pérsico desde el inglés
Zhao Lihong (Shanghái, China, 1952). Poeta, ensayista y novelista. Se graduó en la Universidad Normal de China Oriental en 1982. Es autor de más de cien poemarios, textos de prosa y novelas. Ha recibido diversos reconocimientos, como el Premio a la Contribución Destacada de Shanghái en Literatura y Arte (2014), el Premio Internacional de Poesía Mihai Eminescu en Rumania (2019) y el Premio Internacional de Literatura Bing Xin (2024). Sus obras se han traducido a varios idiomas.