ISSN: 2992-7781

Libros y lecturas

Ana Fuente

1. ¿Qué representa para ti un libro?

Es una pregunta difícil por todas las aristas que implica la existencia de un libro. La que me parece más relevante aquí es la del tiempo: para mí representa la posibilidad de trascendencia. Trascendencia de la gente cuyo pensamiento ha llegado a nuestras manos a pesar del paso de los años (¡de los siglos!), de las lecturas que se heredan, de las que se comparten, de las memorias que guardamos del acto lector y, por qué no, de la propia. En mi caso, no sólo como autora, sino también como lectora. Tengo hermosos recuerdos de libros que me regalaron y me leyeron mi abuela y mi madre y espero que algún día mis hijos los tengan también de mí.

2. ¿Qué autores jugaron un papel fundamental en el desarrollo de tu vocación?

A los once años leí Mar de fondo, de Patricia Highsmith. Eso definió mi gusto lector y lo orientó hacia un lugar muy específico: me volví consumidora de sus novelas y, más tarde, de sus libros de cuento. Highsmith me llevó a otras lecturas, específicamente a Carver, y ahí descubrí que me gustaba el cuento y que en los pequeños gestos de la vida cotidiana había universos que me interesaba narrar. En la universidad asistí con regularidad a los talleres de Guillermo Samperio y, aunque mi estilo no tiene nada que ver con el suyo, no podría hablar de autores que tuvieron un peso específico en mi formación como cuentista sin mencionarlo a él.

3. ¿Qué te han regalado los libros?

De todo un poco. Desde la compañía y la posibilidad de verme reflejada en personajes ajenos a mis coordenadas espacio-temporales, hasta unos revolcones de ola y crisis existenciales tremendas. En los libros he encontrado la posibilidad de estar en otras latitudes, para bien y para mal. Y he encontrado también el enorme beneficio de saberme diminuta en el universo y de darme la tranquilidad de entender que en realidad lo que haga o deje de hacer en el mundo importa muy poquito.

4. ¿Cómo te fuiste introduciendo en el mundo de la lectura?

Mi mamá es una gran lectora. En mi casa hubo muchos libros desde que era pequeña y mi hermano y yo le sacamos provecho a eso. Fuimos muy afortunados por tener ese acceso. Yo decidí hacer carrera en eso; él fue más listo y es un ingeniero muy lector.

5. ¿Qué libro que leíste en tu infancia sigue rondando en tu cabeza?

La invasión de Sicilia por los osos de Dino Buzzati.

6. ¿Realizas lecturas unitarias de autores —para captar su espíritu— o lees una novela de uno y otra de otro?

No, hace mucho que dejé de hacerlo. Me pasó con Patricia Highsmith, con Paul Auster y con Amélie Nothomb, por ejemplo. Pero era más un impulso juvenil. Ahora leo de unos y otros, lo que se me antoje, lo que tenga al alcance de la mano o lo que me recomienden.

7. ¿Qué libros están presentes en los tuyos?

Creo que de una u otra manera las lecturas que he disfrutado están presentes en las mías. No sé si de una forma evidente o velada, pero en mi labor creativa siempre habrá algo de lo que consumo como lectora. La gente que no lee no puede escribir. Es como pensar que podríamos cocinar sin que nos guste comer. Guácala.

8. ¿Qué libros has releído?

Extraños en un tren, de Patricia Highsmith, es un libro que releí varias veces. Hay otros tantos que releo porque había olvidado que los había leído y me entero a mitad de la segunda lectura. Tengo un problema severo de memoria y en los libros y las películas se manifiesta a menudo.

9. ¿De cuántos libros está compuesta tu biblioteca y qué podemos encontrar en ella?

No sé cuántos libros tengo. Podemos encontrar de todo, desde diccionarios de idiomas que nunca hablaré hasta enciclopedias que todavía tienen datos duros sobre la U.R.S.S. No me deshago de los libros. Tengo un gran número de libros de mi infancia, libros que han escrito mis amigas, libros que todavía no leo, libros que no volvería a leer ni aunque me pagaran pero ahí están por si algún día se ofrece. La mayoría de mis libros, debo reconocer, son de narrativa. Lo que más consumo son cuento y novela.

10. ¿Cuál es el libro que te ha impresionado más y por qué?

No lo sé. Primero tendría que analizar qué entiendo por «impresionar». Por ejemplo, cuando era niña, los cuentos de Calvino me quitaban el sueño: tenía ganas de robarme ese libro de la biblioteca de la primaria. Mar de fondo me impresionó porque ningún libro sin dibujitos me había cautivado así hasta esa preadolescencia morbosa. No tenía imágenes y no pude soltarlo. El hereje de Miguel Delibes fue un libro que me hizo reír a carcajadas y llorar con la misma intensidad y me llevó a pensar que en algún momento de la vida yo quería lograr eso. También hay que decir que algunos libros me han impresionado porque no logro concebir que sean un éxito de ventas o que hayan sido publicados. Depende de qué matiz le demos a esa impresión.

11. ¿Qué significa para ti publicar un libro?

La culminación de un proyecto. Algo que empezó como una idea vaga y fue tomando forma hasta transformarse en páginas que serán leídas (ojalá) por gente que no conozco en lugares que quizás nunca visitaré. Me gusta pensar eso. Que habrá gente que me lea y a la que, si soy afortunada, podré sacarle una risita. Aunque nunca me entere, no importa. Es la maravilla de la vida del libro: se vuelve un ente casi autónomo. Pero publicar también es un poco jugar a ser Sísifo: hay que volver a empezar y la publicación de un libro, desde mi perspectiva, siempre es cuesta arriba.

12. ¿Con qué autores te nutres actualmente?

Me gusta leer a mis amigas y mis amigos. Saber de qué están escribiendo, cómo lo hacen. Me gusta combinar esas lecturas con libros que tuvieron gran fama hace años, a todo llego tarde. A las películas, a las series, a los libros. Me nutro con lo que llega a mis manos, con las recomendaciones de la gente cuya escritura me gusta y envidio en secreto.

13. ¿Qué tipo de libros te producen antipatía?

Los libros que se escriben ahora y pretenden dejar una enseñanza moral. Me aburren, me fastidian. No sé de qué clase de superioridad moral cree valerse la gente que escribe esos libros, pero me generan profunda aversión.

Ana Fuente (Ciudad de México, 1984). Licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM. Ha sido beneficiaria del apoyo Jóvenes Creadores del FONCA y del PECDA Baja California en la categoría Creadores con trayectoria. En 2019 recibió el Premio Nacional Dolores Castro de Narrativa por La Ley Campoamor (IMAC, 2019, Nitro Press, 2023) y en 2025 obtuvo el Premio Estatal de Cuento. Es autora de los libros Chicharrón de oso y algunos cuentos del fracaso (FETA, 2018), Mosaico de lo insólito (La Rumorosa ICBC, 2021) y Cicatrices (BUAP, 2023).