ISSN: 2992-7781

Libros y lecturas

Sonja Stajnfeld

1. ¿Qué representa para ti un libro?

Un libro representa la posibilidad tanto de aprehender el mundo de los otros (tanto de los autores como de los personajes), como de proyectar mis pensamientos y emociones en lo configurado por el mundo del libro. Representa más que el conocimiento en torno a lo que se intenta exponer con él, lo que se conoce por el contenido, la trama o el argumento. Es, asimismo, la manera en la cual se expone lo que se cuenta, sea con una intención lúdica, «jugando» con los lectores, omitiendo, revelando y manipulando el contenido; aparentando un saber absoluto de cierto tema o aceptando que lo que se expone es sólo un grano de arena. En otro plano, leer un libro, para mí representa el consentirse a una misma.

2. ¿Qué autores jugaron un papel fundamental en el desarrollo de tu vocación?

Es difícil pensar en algunos autores porque son muchos. Podemos decir que los que me acercaron a admirar la literatura son los «grandes» escritores y poetas rusos: Dostoyevski, Gorki, Mayakovski, Bulgákov. También me impactaron Danilo Kiš e Ivo Andrić. De la literatura en la lengua inglesa fueron James Joyce, en especial Dublineses y Virginia Woolf. Específicamente, en cuanto a la vertiente latinoamericana de la literatura, la cual se ha convertido en mi vocación en un sentido estricto, mencionaré a Roberto Bolaño, a Juan Rulfo, a Clarice Lispector, y a Jorge Luis Borges.

3. ¿Qué te han regalado los libros?

La posibilidad de conocer los mundos interiores de los personajes, de volverme consciente de diferentes experiencias y realidades, de tomar en cuenta posibilidades que antes de leer a un libro no sabía que existían, de valorar el poder creativo de las escritoras y los escritores, de cambiarme un poquito con cada libro. Y un largo etcétera.

4. ¿Cómo te fuiste introduciendo en el mundo de la lectura?

Mediante libros infantiles clásicos, de los hermanos Grimm, de Hans Christian Andersen, con Corazón de Edmondo de Amicis, Rudyard Kipling, Carlo Collodi, Lewis Carroll, Mark Twain, un autor serbio de poemas infantiles de nombre Jovan Jovanović Zmaj y otros. Fueron autores que me leyeron mi mamá y mi papá o mi abuela Edith, para dormir, antes de que yo aprendiera a leer. Cuando empecé a leer, los primeros autores que conocí fueron autores infantiles de la ex Yugoslavia como Branko Ćopić, Desanka Maksimović. Ivo Andrić tenía algunos cuentos para niños y me gustaban; ha sido el único premio Nobel de la literatura de Yugoslavia. Me introduje en el mundo de la lectura a través de los contenidos que eran interesantes para mi edad y descubriendo que la lectura es goce antes que obligación.

5. ¿Qué libro que leíste en tu infancia sigue rondando en tu cabeza?

Son varios, algunas situaciones o lecturas actuales me remiten a alguna lectura de la infancia o la juventud; de la infancia recientemente me acordé del libro Corazón de Edmondo de Amicis que lo asocio con mi abuela paterna Edith porque a ella le encantaba leérmelo. Terminando la primaria leí un libro que era obligatorio en la clase de literatura y que se podría traducir como El gitanito blanco, del autor macedonio Vidoe Podgorec. Este último me está rondando la cabeza por las situaciones siempre actuales de la injusticia social, racismo, discriminación y cómo éstas afectan a las niñas y los niños.

6. ¿Realizas lecturas unitarias de autores —para captar su espíritu— o lees una novela de uno y otra de otro?

No hay una regla al respecto; he hecho de una y de otra forma. Cuando se trata de algún proyecto o evento, es probable que lea más obras de un mismo autor para poder tener una visión más amplia de su obra, conocer su código y su estilo. Si no, es probable que lea las novelas de diferentes autores, aunque cuando leo a un autor “nuevo”, que antes no había leído, y resulta bueno, aunque posteriormente no lea otro libro de él, me queda en la mente como una lectura a futuro.

7. ¿Qué libros están presentes en los tuyos?

Puesto que mis publicaciones son productos de las investigaciones literarias, inevitablemente estarán presentes los libros que son el objeto de estudio, además, como la investigación necesita de una perspectiva, no está en un vacío, también están presentes libros de teoría que se vinculan con cierta metodología. De manera no evidente, más bien implícita, están presentes los autores que he admirado, algo de sus ideas, de su manera de presentarlas ―el estilo―, de su ideología, sea por analogía o por contraste.

8. ¿Qué libros has releído?

Casi todos del escritor Roberto Bolaño ya que hice una investigación tanto de maestría como de doctorado en torno a su obra, también los textos que uso como ejemplos en las clases, como algunos cuentos de Inés Arredondo, de Clarice Lispector, de Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Juan Rulfo, José Revueltas, Reinaldo Arenas, de Alejo Carpentier, entre otros. Los libros que releí «por placer» son Dublineses y Retrato del artista adolescente de Joyce, Una tumba para Boris Davidovich de Danilo Kiš, El derviche y la muerte de Meša Selimović; son algunos que en este momento recuerdo.

9. ¿De cuántos libros está compuesta tu biblioteca y qué podemos encontrar en ella?

Alrededor de 700 libros. Libros de ficción en su mayoría, de la literatura latinoamericana del siglo XX, también varios libros de no ficción, de corte interdisciplinario entre la literatura y la filosofía, también de diferentes teorías literarias, se encuentran también diccionarios especializados.

10. ¿Cuál es el libro que te ha impresionado más y por qué?

Podría mencionar La pasión según G.H., de Clarice Lispector, que me ha impresionado por una trama «mínima», aparentemente insignificante, que provoca un bullicio de recuerdos, opiniones, miedos, sensaciones, emociones, que lo convierten en un libro extraordinario. Resumiendo, me impresiona cómo las tramas en el sentido clásico de la palabra son pretextos para expresar algo mucho más allá de éstas. El riesgo puede ser volverse un libro tedioso porque «no sucede nada»; cuando se logra crear un interés en las cosas que «no suceden» en un plano, pero se desbordan en el otro, creo que es la garantía de un buen libro como este de Lispector.

11. ¿Qué significa para ti publicar un libro?

La posibilidad de compartir con un número amplio de lectores potenciales algo que es fruto de mi pensamiento. En esta línea de ideas, siento que, aunque he publicado textos no ficcionales, es exponerse de alguna forma, aunque no emocionalmente, entonces compartir lo que a una le representa un asunto importante y valioso.

12. ¿Con qué autores te nutres actualmente?

Dos autores que he leído últimamente son Aleksandar Hemon, escritor bosnio-estadounidense que maneja temas como la memoria, la nostalgia, la identidad en el exilio; también a Mohammed el-Kurd, autor palestino (poeta y ensayista) quien en su más reciente libro no ficcional Víctimas perfectas y la política del encanto intenta empoderar a las víctimas de la ocupación en Palestina.

13. ¿Qué tipo de libros te producen antipatía?

Los que no son sinceros, desde la narrativa hasta la teoría cuántica o hallazgos paleontológicos. Los que son evidentemente escritos para generar ventas y no para «decir» algo, abordar algo de una manera llamativa o tocar algunas fibras sensibles, racionales y emocionales.

Sonja Stajnfeld (Yugoslavia, actualmente Serbia, 1980). Docente e investigadora en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México. Pertenece a la Asociación Internacional de Hispanistas. Sus líneas de investigación son literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX, la presencia de las ideologías en los textos y las teorías literarias. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores del SEHICITI.