ISSN: 2992-7781

Maruja *

(fragmentos)

Xoan Luna

aquel véspero fue extraño. la luna y venus estaban juntas y una brillaba como la otra. manadas de caballos, vacas, mulas y cabras iban perdidas, mezcladas, retozando. pájaras nidificaban por doquier. oíanse aullidos lobunos, que no causaban espanto sino que enternecían. maruja iba dándoles la espalda a los astros, con los cabellos erizados. había margaritas y dientes de león flotantes, arrastrados por la brisa cariciosa. y en el suelo: anillas de hierro, yugos, ropajes, pellejos. y caracoles que dejaban una estela babosa iridiscente, a los cuales maruja trataba de no pisar. aquel véspero, con venus y la luna reinantes, fue duradero. la noche no caía del todo. pero maruja, que no había visto el brillo lunovenusino directamente, entró, como quien se mete en una cueva, en la noche.

 

amusgada pelambrosa era tu cama una cueva donde cabían de bestias todo pelaje de las pupas en el techo sabían salir negras mariposas raras veces rosas confundidas con hongos que medraban vuelta dados medrosas huían cuando venían a sestear las gatonas que pelechaban mudaban la color abscondíanse bajo la cama presintiendo tu vuelta ronroneaban y eran como arrorrós para toda creatura que rondase que viésese arriada por el tal dulce son vigías quedaban de la casa mas cuando de veras volvías también ellas ocultábanse y percibías sus aromas oliscosos y los roznidos en la alcoba...

 

caía o subía de costado la rorada brujuna la otoñada musgosa de ambarinos follajes y pencas de animalitos hialinos tornados cuasi imperceptibles nemorosa yertez merced a los calderos y brebajes a rienda suelta a toda brida de las brujas ninguna fogata que reflejase a quienes pudiesen salvar el bosque o darles a esas creaturas el beso de la restitución solo el atice de brunos humores entre el paisanaje líquido chorreante volvíanse malucos hacían correr malsines rumores runruneaban alguien echado había cenizas sobre las feéricas sombras y sus sollozos retumbaban en el bosque el llanto amarillón volvíase y huían así las hadas brillaron por su ausencia sus zapatitos colgaban de las ramas columpiosos dónde estabas maruja también abscondidita?

 

adunada alcoba de bestiecitas quién reinaba quién de lejos la junaba desgarraban el aire los rugidos los ronroneares los roeres ataviada de yedra la cama era un tocón un trono de pelambres pletórico calidita siempre los hongos constelaciones en el techo en las paredes mudaban de formas y colores las bestiecitas alelábanse al verlos volvían al bosque lerdas en zigzagueata las garzas posadas en la techumbre precaria oteaban aquello pececillos traían de lejuras y aguas rosadas muy otras engullíanlos o arrojábanlos al patio los michinos montunos tiernos roznábanlos ay las garzas aguaitaban que la tigra fiera reina fuera ida!

 

sin parar mientes en el cielo que ebanizábase en la noche que espeluncábase bienhalláronte los niños rata en mano señuelo o agasajo eran tres como reyecitos ademaneban también con ven-venes y chisteaban no oías maruja la tormenta ni a los niños la voz de la manceba cebada de embrujos hechizábate qué ansiaba acezante tu varita su feericidad tus ojos su color esmeraldino? gigantona era lenta mas en un lampo duradero relámpago que delineaba manos arborescentes viste a los niños viste la ratita mansa y los pelambres de tu varita rebujados en tu mano hacíante sangrar sin que diéraste cuenta!

 

un éxodo de caballos era huían de la guerra de ese horizonte ónix batalluno malgalopaban hundíanse en el bosque acienagado que exudaba lodo lodazal era el caballar ora jamelguno ora maravilloso tordillo o azulejuno tragado por el bosque era coros de relinchos estertóreos relinchaban cual plañidos a las lunas había innúmeras lunas en el claro cielo que cerrazón pronto tornaría cuál era la luna mejor la que no hería la que salvaba movíase el follaje tapaba la luna alma y vera ese bosque encantado vuelto lodo también estaba en guerra!

 

de pétalos munida en tus marañados cabellos de pálpitos en las pálpebras batientes entre los espigados carrizales oías las zumbonas libélulas dondequiera venían de la espesura de los carrizos del agua diáfana marjalina o del celaje también bajaban trazaban líneas cuasi rectas cuasi curvas que como fosfenos titilaban como agua caían fueron ellas las libélulas de alas hialinas las que apagaron con muy máculos zumbidos tu visión de fuego que iba a tus espaldas maruja no bien te zambulleras jubilosa del fogoso regocijo por vez primera en los marjales!

 

 

 

 

 

1 Publicado por Ediciones China town, 2025.

 

Xoan luna (Tigre, Argentina, 1992). Publicó maruja en formato no–libro (Hubiesen Edita, 2024) y a la ¿misma? niñae en formato chiche (ediciones chinatown, 2025). Integra Poéticas en Loop, proyectil de la Isla Visión en juntura con los poetas Alan Ojeda y aguxtina perez, el cual mistura ruidaje electrónico, poesía y visuales. Participa de la mesa chica y como coordinador espiritual de la juguetería clandestina ediciones chinatown.