
VIRALATA
Vuelto un puerco yendo al matadero
Mateus Fazeno Rock
Me alegra que puedo escribirte
sin que te parezca extraño que pase
horas y horas pensando en nuestros cuerpos
deteriorándose.
Tal vez paquetes de bellois,
tal vez marihuana,
tal vez cachaza,
tal vez crack.
Nuestros parientes bebiendo hasta perder el rumbo.
Cada uno de los que perdimos
y fingimos que no dolieron
o peor,
no dolieron.
Me alegra que yo puedo decirte que pierdo el sueño
pensando en los efectos psíquicos de la fuga
y que mi amigo con nombre de ángel chilla
(vuelto un puerco yendo al matadero)
en un cuartito trancado
y es eso o su madre llama a la policía.
No me gusta ponerlo en una balanza
pero cualquier soledad de condominio
no tiene el tamaño para caber en la dimensión
de una comunidad enferma.
Es difícil pensar
que tenemos que cuidarnos
sabiendo que matándonos
estamos matando a alguien.
Es difícil pensar que tenemos
que cuidarnos
porque ya nos están matando.
Por cierto,
¿cómo está la cosa?
Solución es una palabra que mi cabeza
no consigue disolver muy bien.
Y aunque afortunadamente
te puedo escuchar,
leer tu mensaje
y recordar que esas ganas instintivas
de autodestrucción
son apenas otra forma
de sobrevivencia
como postergar el dolor
o morir sin que duela.
Yo sé porque me escribiste.
Yo puedo pensar un poco menos,
bajar los ojos en mi abismo
y decir que se va a poner chido,
nosotros vamos a curarnos
y se pondrá chingón
allá en mi casa,
allá en tu casa.
Pero esos otros que somos,
esos otros enormes,
seguirán errando,
soñando con mierda,
oliendo la mierda
y viviendo en la mierda.
No tiene pausa.
Esta chingadera no tiene pausa.
Traducción de Sergio Ernesto Ríos
El ciclo de la posesión y velocidad del Beat Bruxaria podría tener su reverso en la música de Mateus Fazeno Rock, descaminado del rap (¿por vía de la contemplación?) pero no de la protesta contra el racismo, la injusticia y la vida marginal, su alerta es la del exterminio, un domingo de crisis existencial sin nada más que hacer. Vuelto un puerco yendo al matadero es la pista 7 de su disco Jesus Não Voltará (2023). Podemos recordar que en el regreso no cumplido del rey don Sebastián los portugueses apostaron su cordura y su futuro, en un Brasil idólatra, con un gobierno secuestrado por mesías peligrosos (Cfr. Apocalipsis en los trópicos, Petra Costa, 2025) es mejor rezar para que ningún Jesús regrese. Mateus Fazeno Rock está escribiendo los mejores manifiestos de este siglo en Brasil, se acabó el siglo de los caciques hacendados y los hijitos de mamá para desdoro del antropófago Oswald de Andrade.