ISSN EN TRÁMITE
REVISTA DE LITERATURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL ESTADO DE MÉXICO

Un día se me apareció un novio

Roxana Crisólogo

 

 

Un día se me apareció un novio

sólo sabía que debía ser su novia y él me seguiría la corriente

con el tiempo entendí que además tenía que acompañarlo

él sólo sabía despertar y enredarse en el horizonte

él tenía el cabello transparente y su piel olía a jabones de alquitrán

juntos se nos veía dispares

 

                                            dormimos en direcciones opuestas de la cama

 

él parapetado en su zona de confort en sus interpretaciones

del post el antes y el futuro

le costaba encontrar su lugar entre los humedales y desiertos

que empezaron a darle una forma real a nuestra casa

 

Yo le repetía que esto podría ser más complejo o muchísimo más simple

y él me lanzaba una mirada que era uno de los horizontes que acababa

de desmontar y tanta inocencia

me provocaba rodearlo dando saltitos como una pajarita en celo

 

Ambos criábamos a un pequeño pelícano

Esto también debe ser parte de los beneficios que recibimos

de la Oficina de Lucha contra la Soledad

Durante años había exigido mis derechos a todas las oficinas

de beneficios sociales del mundo

la de la Soledad fue la única que jamás respondió

 

Un día voló a mis manos un ser que no sabía si llamarlo pájaro o sobreviviente

[lo tomé como la primera señal de que la oficina que siempre me ignoró

empezaba a tomarme en serio]

Nuestro frágil hijo pelícano tan ávido   tan insignificante

 

le costaba mantenerse de pie en el equilibrio de nuestros deseos

una y otra vez mi pequeño quedó atascado en los cinturones de seguridad

atrapado en la espiral de llaves

taxistas inescrupulosos estuvieron a punto de llevárselo

 

una y otra vez mi pequeño cayó en las ranuras de escamosos abismos

y nuestras separaciones

 

Yo había aprendido a destrenzar sus alitas de mis manos

y ponerlo boca arriba para que respirara

Sabía volverlo a la vida y retirarle los despojos que lo hacían ver

como sobreviviente de un desastre nuclear

 

No sé cuál será el futuro de mi familia extraña si luego tendré que hacer

un reporte con los resultados a la Oficina de Lucha contra la Soledad

si debo reportar que soy demasiado feliz con seres que casi no hablan

 

y si llego a ser muy feliz me lo quitarán todo

porque empiezo a vivir de más

empiezo a amar el silencio del que le hace pintas al horizonte

si debo reportar mi excesivo amor por mi hijo pelícano

y por las que aún esperan su turno

 

y debo devolverlo todo como los impuestos como los préstamos al banco

como este horizonte que ahora empiezan a enrejar

 

Roxana Crisólogo (Lima, 1966). Poeta y gestora cultural. Entre sus libros se encuentran Abajo sobre el cielo (Editorial Nido de Cuervos, 1999), Ludy D (Ediciones Flora Tristán, 2006) y Trenes (Ediciones El Billar de Lucrecia, 2010). Dirige el proyecto de literatura multilingüe Sivuvalo y es una de las coordinadoras del Nordic Exchange in Literature con base en países nórdicos.